• Ansiedad, estrés, miedos, fobias, ataques de pánico, obsesiones…
  • Depresión.
  • Adicciones: drogas, alcohol, tabaco, juego…
  • Problemas de relación interpersonal, timidez.
  • Trastornos del sueño.
  • Trastornos de alimentación.
  • Entrenamiento en habilidades sociales.
  • Terapia de pareja.
  • Trastornos psicosomáticos.
  • Problemas de personalidad.